Creer en su equipo: la clave para ser un gran líder

Una buena gestión depende, en gran parte, de la sinergia entre el jefe y el equipo que lo acompaña. ¿Cómo motiva a sus empleados?, ¿qué herramientas les brinda para que alcancen sus objetivos?. Contar con el compromiso de todos es invaluable para la compañía. Aquí le damos sugerencias para que mejore sus tácticas de liderazgo.

Ser el líder de un área o la cabeza de toda una organización es un reto gigantesco. Hoy, más que nunca, es necesario brindarle apoyo incondicional y acompañamiento a todos los miembros de su equipo. Situaciones como: la reestructuración empresarial, perder integrantes de su grupo de trabajo o incluso “la nueva normalidad” que se empieza a vivir en Colombia, aumentan la presión de los trabajadores.

Respalde a su equipo

El liderazgo no solo consiste en decir: “Ahora usted es el responsable de estas tareas”, sino en brindar todo el respaldo y la paciencia que requiere este proceso de adaptación. ¿Cómo está impactando la vida de esa persona? El aumento de la carga, la posible extensión de la jornada laboral, la diversificación del rol y el teletrabajo generan suficiente presión a nivel personal. Según Ximena Millán, experta en coaching de Gerencia Selecta: “No se puede ignorar la parte humana en el proceso. La gente está viviendo un momento de cambio y de tensión. Si se quedaron es porque son talentosos y leales”. En esta coyuntura es normal que las personas se abrumen; no solo se están enfrentando a nuevas responsabilidades, sino al reto de adaptarse rápidamente y de cumplir los objetivos exitosamente. Por esta razón, el apoyo es crucial, ya que la productividad está atada a la emoción y puede verse afectada si el colaborador entra en una crisis de ansiedad. Cuide a su gente y sobretodo, confíe en que lo van a lograr sin que usted esté encima de cada detalle. 

Conversaciones uno a uno

La comunicación directa es su mejor aliada, asegúrese de tener discusiones abiertas en las que cada miembro pueda expresarse libremente y donde no existan respuestas incorrectas. Reúnase con cada uno, brinde apoyo en las tareas que estén realizando, comparta la información que necesiten y pregunte cómo están (es fundamental que los trabajadores conversen sobre temas que no son del trabajo, así demuestra preocupación genuina y descubre un poco más sobre su realidad). Esta es una de las herramientas que propone J.Richard Hackman, un pionero en el campo de comportamiento organizacional, para construir una estructura sólida y un gran trabajo en equipo. Antes de agendar las reuniones, pregunte en qué horario y con qué frecuencia quieren conectarse (algunas personas querrán hablar varias veces al día, mientras que otras son más independientes). 

Establezca estos procesos de la mano de Recursos Humanos, la misión es crear una conexión más cercana y brindar seguridad. Si es necesario, adapte su estilo de liderazgo, recuerde que la manera en que trate a los empleados definirá su desempeño y su permanencia a largo plazo. Brindar un apoyo individual durante el aprendizaje, acelera el cumplimiento de las metas propuestas y garantiza mayor compromiso.

Cuente el “por qué”

Usualmente los jefes son expertos en comunicar qué necesitan y cómo, pero no por qué. Nancy Duarte, CEO de Nancy Inc una de las firmas de diseño más importante de Silicon Valley, afirma que la mayoría de jefes delegan sin explicar las razones. El secreto de la gestión del talento humano está en motivar e inspirar; es más probable que un empleado se arriesgue y asuma nuevas tareas si le cuentan por qué lo está haciendo. ¿Qué está en riesgo si dejamos de hacer esto u lo otro?, ¿cómo se ve el futuro si llevamos esto a cabo?. Para Duarte, responder “el por qué”, es un acto de empatía con el empleado y resulta ser un discurso más persuasivo. Aquí también entra en juego la definición del propósito empresarial, ya que unir al equipo en torno a este, genera un sentido de pertenencia que empodera a los miembros.

Flexibilidad de metas y asignación de roles

Exigirle a los empleados que realicen más de una tarea a la vez, bien ejecutadas y con tiempos de entrega cortos, genera un alto nivel de estrés. Jon Christiansen, colaborador de Harvard Business Review, recomienda delegar tareas complementarias y prestarle atención al desperdicio de recursos, ya que es un error común en el ámbito empresarial. El tiempo es supremamente valioso, si el responsable de un informe debe entregarlo en tres días, ¿es necesario que esté presente en todas las reuniones de la semana?, ¿cuáles son los requisitos que vuelven más lentos los procesos?. Las semanas llenas de trabajo son inevitables, pero hacer una lista de prioridades es la prioridad-valga la redundancia-, para mejorar el desempeño del talento humano y el cumplimiento. Paciencia, los empleados están trabajando remotamente sin previo aviso y es quizás la primera vez que un director debe manejar a un equipo virtualmente. El consultor Timothy R. Clark en su artículo “Ocho maneras de manejar a su equipo durante el distanciamiento social”, recomienda hacer un reset o reinicio de expectativas, adaptándolas a este nuevo contexto. La gente está acostumbrada a trabajar en el mismo horario, en el mismo sitio y bajo las mismas condiciones. Es recomendable dejar ir el cuándo y el cómo en términos del cumplimiento de las tareas, permitiendo que logren el objetivo “bajo sus propios términos”. Ofrezca mayor flexibilidad y enfóquese más en los resultados. Otro consejo sobre liderazgo y administración de Recursos Humanos es asignar roles de acuerdo a las capacidades individuales, así los motiva y los hace sentir valorados. Antes de delegar nuevas responsabilidades o de cambiar a una persona de puesto, pregúntele: ¿qué le gusta hacer?, ¿qué lo motiva?. Conocer a los miembros de su equipo los ayudará a ser más innovadores y productivos. 

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Libre de prejuicios

Durante la reestructuración del equipo y los nuevos modos de trabajo, es importante manifestarle a los empleados que las decisiones se toman con base en evidencias y no en preferencias. Sea lo más justo posible; trate de balancear bien las responsabilidades entre los miembros y brinde todos los recursos necesarios para cumplir las metas. Comuníquese constantemente y de una retroalimentación tanto positiva como negativa, así la persona se sentirá incluida y respaldada. En el camino, considere un servicio de coaching o acompañamiento para su equipo, así tendrán mejores herramientas para adaptarse al cambio, prepararse para el futuro y cumplir con las nuevas responsabilidades que van más allá de su cargo. No se olvide de la humildad, sea abierto cuando usted se equivoque e intente dejar claro que “no se las sabe todas”. Compartir las cargas y ponerse en los zapatos del otro, es crear un camino en conjunto para lograr el éxito de la empresa.



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